Murillo
Bartolomé Esteban Murillo es una de las
figuras más importantes del barroco espanol.
Nació en Sevilla y parece ser que nunca la
abandonó.
Sus primeras obras estuvieron influidas por
Ribera, los claroscuros de Zurbarán y el gran
realismo de Alonso Cano. Sin embargo su
estilo fue evolucionando hacia una pintura
suave y cálida, de tono burgués y
aristocrático, como demuestran sus obras
religiosas. Su pintura también se vio
influenciada por Van Dyck, Rubens y Rafael,
ya que en Sevilla había colecciones suyas.
Aunque pintó cuadros costumbristas, se
especializó en los dos temas que más fama le
han proporcionado: las vírgenes con nino y las
Inmaculadas. Estos temas representan la
religiosidad de su tiempo, emotiva y popular.
Murillo también recibió importantes encargos,
como el retablo del monasterio de San
Agustín, los cuadros para Santa María la
Blanca, las pinturas para el retablo mayor y
los altares de las capillas laterales de la
Iglesia del Convento de Capuchinos de Sevilla
y muchos otros.
Su brillante técnica pictórica y sus
innovaciones temáticas le han asegurado un
puesto de honor entre los mejores pintores de
la historia del arte.
© Museum Pictoris SL, 2013